Ellos nos conducen

Ellos nos conducen
El Libertador y el Restaurador

domingo, 1 de noviembre de 2015

EL LUCERO -- OCTUBRE 2015


17 DE OCTUBRE: DÍA DEL TRABAJADOR ARGENTINO

            El fasto glorioso del 17 de octubre de 1945, hay que analizarlo en el contexto del gobierno de ese entonces.
            El 4 de junio de 1943, las FF.AA. tomaron el poder en la Argentina, el poder que ya estaba ausente en un gobierno que perteneció a lo que se denominó “década infame” (1930-45), donde prevalecía el fraude electoral, y la corrupción moral y política (asesinato del senador Bordabehere intentando asesinar al senador Lisandro De La Torre, escándalos de las tierras del Palomar, la CHADE, Pacto Roca-Runciman, etc).  Los objetivos de la Revolución del 4 de junio se enunciaron clara y sucintamente en su proclama: “En lo más íntimo y puro de las conciencias argentinas pesa una honda y angustiosa inquietud, ante la evidente convicción de que la corrupción moral se ha entronizado en los ámbitos del país como un sistema.
            El capital usurario impone sus beneficios con detrimento de los intereses financieros de la Nación, bajo el amparo de poderosas influencias de encumbrados políticos argentinos, impidiendo su resurgimiento económico.
            El comunismo amenaza sentar sus reales en un país pletórico de posibilidades, por ausencia de previsiones sociales.
            La justicia ha perdido su alta autoridad moral que debe ser inmarcesible.
            Las instituciones armadas están descreídas y la defensa nacional negligentemente imprevista.
            La educación de la niñez y la ilustración de la juventud, sin respeto a Dios ni amor a la Patria.” (Fragmento de la Proclama revolucionaria del 4 de junio de 1943).
            El 4 de junio de 1943 no fue un cuartelazo de trasnochados ni logistas, fue un acto soberano para preservar al Pueblo de la Nación Argentina, y que mejor para lograr ese loable objetivo que RESTAURARLO SOCIALMENTE.  Cabe citar como ejemplo: Decreto N° 2.669/43:  Reglamentación de la constitución, organización y funcionamiento de las Asociaciones Profesionales; Decreto N° 28.169/44:  Estatuto del Peón; Decreto N° 11.157: Creación de la Administración Nacional de Vivienda; Decreto N° 23.852/45: Régimen Legal de las Asociaciones Profesionales de Trabajadores; Decreto N° 33.302/45:  Establece la obligación de todo empleador de aplicar a sus empleados y obreros el salario mínimo, vital y móvil y salarios básicos y sueldo anual complementario.  Bonificaciones y despidos; Decreto N° 33.303/45: Creación del Instituto Nacional de Remuneraciones; Decreto N° 3.750/46: Estatuto del Tambero Mediero, entre otros.
            Es el año de 1945 uno de los mas trascendentales para la historia de la Patria, donde el Pueblo de la Nación Argentina reasume el protagonismo de su Historia, marcando el ritmo de su porvenir.  Se colocó al trabajador en el centro de la política económica, convirtiéndose en el protagonista del desarrollo nacional, junto al soldado, y no alimentando ni creando resentimiento proletario.  De esa manera, teníamos la Argentina de la abundancia, no de la miseria, soberana, no rematada, en fin, una Argentina donde todos ganan y todos ocupan su rol social, sin lugar para la destructora usura ni la ruin decadencia social.
            El 17 de octubre de 1945 se produce un punto de inflexión en los trabajadores y en el sindicalismo argentino, dándole el necesario impulso a un gobierno que continuaría al año siguiente bajo otras formas, para continuar la capitalización del Estado Nacional y el robustecimiento de los trabajadores, la industria y las FF.AA., la Argentina de la “Unión y Libertad” era una contundente realidad.   A la nefasta “lucha de clases”, se le opuso unos de los mas característicos apotegmas del Justicialismo:  “Para el Justicialismo sólo hay una clase de hombres, los que trabajan” y “gobernar es crea trabajo”;  a la gregaria “conciencia de clase”, los mismos trabajadores impusieron su conciencia nacional, pues demostraron comprender cabalmente la encrucijada por la que transitaban al estar varios pasos adelante de un sistema político, económico y social obsoleto y decadente, con partidos políticos que sólo regenteaban colonialismo, y con sindicatos que se estaban convirtiendo en peligrosos focos de divulgación y propaganda de ideologías extrañas  a la identidad nacional.  El sindicalismo deja de ver al Estado como un enemigo, para coadyuvar con su fuerza de trabajo a la consecución del Bien Común de la Nación.  Ilustra el particular fragmentos de discursos del entonces Cnel. Juan Perón:  "El trabajo, después del hogar y la escuela, es un insustituible moldeador del carácter de los individuos y según sean éstos, así serán los hábitos y costumbres colectivos, forjadores inseparables de la tradición nacional" (Palabras transmitidas por la Red Argentina de Radiodifusión, el 2 de diciembre de 1943).  "Luchamos para que el trabajo sea considerado con la dignidad que merece, para que todos sintamos el deseo y el impulso de honrarnos trabajando y para que nadie que esté en condiciones de trabajar, viva sólo para consumir"(Manifiesto a los trabajadores, del 1° de mayo de 1944).
            Es por ello, que el Día del Trabajador, se debe celebrar el 17 de octubre, y denominarse “Día del Trabajador Argentino”; conmemorarlo el 1 de mayo en base a un acontecimiento sucedido en EE.UU. (Huelga y asesinatos de trabajadores de Chicago en 1886), y que ni siquiera se celebra ese día en dicho país, es un absurdo total.

            A partir del 17 de octubre de 1945 el DESTINO DE LOS TRABAJADORES ARGENTINOS Y EL DE LA PATRIA ES EL MISMO.

miércoles, 27 de mayo de 2015

INDUSTRIA Y SOBERANÍA


 

EL      LUCERO

Pensamiento Nacional

MAYO 2015

*** 2005 -- 10 ° Aniversario -- 2015***


(SIN) INDUSTRIA ARGENTINA II
 
                                                    Las relaciones carnales con China

            Anteriormente habíamos señalado cómo nuestro vecino Brasil, con compromiso político y respaldo financiero, apoya a sus empresas a que se expandan por el mundo, aprovechando la célebre “globalización”, utilizándola con inteligencia para promover su desarrollo; y el contraste con nosotros, que dicho fenómeno sólo significó un ruinoso proceso de desindustrialización y extranjerización de nuestra economía, junto a concesiones irresponsables e imprudentes de ventajas-privilegios (Tratados de promoción y protección de Inversiones, TPPI), sin ninguna clase de contrapartida por parte de sus beneficiarios.

            Como si esas prerrogativas no hubieran sido lo suficientemente perjudiciales, se firman los acuerdos con China, que, a mas de las innúmeras y obvias asimetrías con ese país, se realizan en un contexto financiero y económico muy delicado para la Argentina.  Dichos acuerdos son firmados en el peor momento para la Argentina, teniendo en cuenta que es en el momento en que China acelera su expansión económico-financiera.

            “En 2013, el volumen comercial total China-América Latina alcanzó los 275.000 millones de dólares.  Y se estima que esta cifra se duplicará al finalizar esta década.  En los próximos diez años, China invertirá 250.000 millones de dólares en América Latina” (Le Monde Diplomatique, “China, potencia financiera”, pág. 15).   Por supuesto, que el término “inversión” o “volumen comercial”, son harto ambiguos e imprecisos, ya que influirá mucho la situación interna de cada país.   Mientras el Banco Central se vacía y la inflación aumenta sin parar, China, según “Bloomberg estima que, desde el informe oficial que difundió China en abril de 2009, las reservas de oro en su banco central pueden haberse duplicado, hasta 3.510 toneladas. Esto haría de China el 2do. mayor tenedor de oro, detrás de USA, con 8.133.5 toneladas.  Sin embargo, Alasdair Macleod, jefe de investigación de GoldMoney, afirma que esa estimación es magra, y que China podría haber acumulado fácilmente hasta 25.000 toneladas de oro entre 1982 y 2003. Es decir que sus reservas de oro ya podrían haber superado los 30.000 toneladas”,(Fuente: http://www.urgente24.com/240205-oro-los-mercados-hablan-de-la-estrategia-de-china-contra-el-dolar).

            Los acuerdos con el gigante asiático, tan amplios y abarcando todo tipo de actividades, presentan un panorama sombrío para la industria nacional; baste señalar tres ejemplos para ello:

En primer lugar, la famosa represa Kirchner-Cepernic, financiada por la China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China Limited y Bank of China Limited, o sea, otra deuda mas, y también un despropósito, porque durante 26 años, la ley 23.681 (10/07/89), se cobra el  6‰ en todas las facturas de energía eléctrica de todo el país, justamente para financiar obras como esas, pues así lo prescribe el artículo  3º:  “El producto total de recargo fijado por el artículo 1º se destinará a la Empresa Servicios Públicos Sociedad del Estado de la provincia de Santa Cruz, con el objeto de realizar inversiones en los sectores eléctricos y reducir el nivel de las tarifas aplicadas a los usuarios de electricidad que sean servidos directamente por la mencionada Empresa, a los efectos de que las tarifas tiendan a alcanzar los niveles promedios del resto del país”.  Sólo recién cuando se termine la represa, y una vez lograda la interconexión de la provincia de Santa Cruz con el resto del país, ese recargo en la facturas de energía eléctrica desaparecerá, pero ¿Cuánto tiempo se va a estar pagando el financiamiento chino?

            En segundo lugar, el plan “CHINA 2025” (lo que es igual a Desocupación y miseria argentina 2025), que comprende un plan decenal, al que “ le sucederán otros dos para convertir a China en una potencia mundial manufacturera para 2049, cuando se celebre el centenario de la fundación de la República Popular China.  Se han identificado nueve áreas prioritarias: mejora de la innovación manufacturera, integración de las tecnologías de la información e industria, fomento de las marcas chinas, refuerzo de la fabricación amigable con el medio ambiente, promoción de avances en diez sectores claves, progreso en la reestructuración del sector de la manufactura, apoyo a la producción orientada a servicios e industrias de servicios vinculadas con la manufactura, e internacionalización de la producción” (Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2015/0519/c31621-8894543.html); además  la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, creó una subsidiaria de la Corporación China de Inversión, para financiar a empresas chinas que trabajen en el extranjero (igual a lo que hace el BNDES de Brasil con sus empresas), que podría alcanzar los US$ 40.000 millones.

 "No vamos a limitarnos a vender productos en el extranjero, sino que exportaremos nuestra industria como un todo y al mismo tiempo ayudaremos a esos países a establecer un sistema industrial más completo con capacidad manufacturera", explicó el responsable del departamento de inversión extranjera en la Comisión, Gu Dawei (Fuente: http://www.urgente24.com/240333-china-subsidiara-a-empresas-para-que-produzcan-fuera-de-sus-fronteras).  El motivo que lleva a China es su exceso de capacidad de algunos de sus sectores de la industria, para ellos es un gran negocio, pero para nosotros no, basta recordar adónde nos llevó el exceso de “petrodólares” en la década del ´70, que se transformó en el entramado fraudulento e ilegal de la  deuda externa.

            Mencionamos tres ejemplos, el último es el peor y el mas patético, los uniformes del Ejército Argentino (o de lo que queda de él) son “made in China”, con un costo de US$ 15, 8 millones de dólares se adquirieron dos modelos de uniforme “el UCAM (Uniforme de Combate Argentino Multicamuflaje) y al modelo UCAS (Uniforme de Combate Argentino Selva)…La tela utilizada es una mezcla de algodón y nylon, conocida como Nyco, que fortalece las propiedades de ambas fibras”(Fuente: http://www.ejercito.mil.ar/sitio/noticias/noticia.asp?Id=1337), la indumentaria es algo muy básico,  nos podríamos preguntar ¿no podía hacer eso cualquiera de las cientos de empresas textiles de nuestro país? ¿acaso no cae en saco roto cualquier homenaje que se realice a nuestros próceres o celebraciones de fechas patrias si  su uniforme es importado?.  Ya que se homenajea al Gral. San Martín, recordemos una frase suya que viene al caso:  “La guerra se la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar; cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con las bayetitas que nos trabajan nuestras mujeres y si no, andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios. Seamos libres y lo demás no importa nada.”(Proclama del 19 de julio de 1819).

            El perjuicio que podría provocar a nuestra ya exangüe industria, hace que sean anecdóticas y ridículas las críticas y denuestos que se dirigieran hacia el ALCA en el año 2005. 

La cuestión de fondo es que son las mismas banderas del “libre cambio” de Mitre con la que según él volvían los soldados de la guerra de la Triple Alianza, es el mismo colonialismo del Tratado Roca-Runciman, del sometimiento al FMI, de la claudicación ante el pirata británico en los Tratados de 1990, es el desmantelamiento y desguace del Estado y de nuestras FF.AA., y ahora todo este furioso y carnavalesco cotillón patriotero de acción psicológica y perversa manipulación de masas, seguramente pergeñada por oscuros ideólogos para terminar por destruir lo único que no se puede ni derogar, ni privatizar ni ser “made in China”: EL PUEBLO ARGENTINO.

           

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 2 de mayo de 2015

INDUSTRIA Y SOBERANÍA


EL      LUCERO

Pensamiento Nacional
 

*** 2005 -- 10 ° Aniversario -- 2015***


(SIN) INDUSTRIA ARGENTINA

 
            La industria es un factor de innegable e insustituible valor para la existencia soberana de una Nación, es una cuestión que excede lo meramente económico.  Tal es así, que se puede saber el estado político de una Nación según su grado de industrialización.  En nuestro País, el retroceso y extranjerización de la industria nacional es por demás alarmante.

            Desde el 24 de marzo de 1976 hasta el 10 de diciembre de 1983, se cerraron 18.000 industrias, elevándose a 52.000 en 1988; durante la década del “primer mundo”, 108.000 industrias desaparecieron (“Asalto a la Argentina”, Dr. Julio C. González – Editorial Docencia, Bs. As. 2011), demás está aclarar lo que hay que detrás de esas cifras: miseria, desocupación, marginación, etc.  La desindustrialización de la Argentina se pronunció y se aceleró a partir de todo un andamiaje legal que permitió el desguace del Estado y el aniquilamiento del capital nacional, ya sea cerrándose establecimientos fabriles (muchos de cuyos edificios se convirtieron en shoppings o locales de grandes cadenas comerciales) o su sustitución por capitales extranjeros.   La suscripción por parte de la Argentina (54 tratados firmados y ratificados) de Tratados de Promoción y Protección Recíproca de inversiones (TPPI) condicionan fuertemente la industria y, también, la mano de obra nacional; puesto que permiten la libre remesa de ganancias al exterior, no exige requisitos de desempeño (es decir, poner ciertas condiciones para recibir beneficios impositivos, comerciales, etc), se sustraen de la justicia argentina, por el término inversión se entiende prácticamente cualquier cosa, como comprar una empresa argentina sin aumentar su capital, e incluso, despidiendo personal, etc.

Veamos cómo lleva adelante este tema nuestro vecino Brasil (firmó sólo 14 TPPI, sin ratificar ninguno).  Un ejemplo cabal, es la exigencia que los vehículos producidos cuenten con un 70 % de partes fabricadas en Brasil o dentro del bloque del Mercosur (http://www.infobae.com/notas/672606-Brasil-exigira-integrar-70-de-partes-nacionales-o-del-Mercosur-a-automotrices.html); la Argentina en virtud de los tratados mencionados ut supra, no podría tomar esa decisión.

 En Brasil se encuentra el BNDES:  El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social  es el principal Agente de Desarrollo en Brasil. Desde su fundación en 1952, el BNDES desempeña un papel clave en el fomento de la expansión de la industria y la infraestructura del país. A lo largo de su historia, su actuación ha evolucionado de acuerdo a los desafíos socioeconómicos brasileños, llegando a cubrir el apoyo a la exportación, a la innovación tecnológica, al desarrollo socioambiental sostenible y a la modernización de la gestión pública.

El Banco ofrece varios mecanismos de apoyo financiero a las empresas brasileñas de todos los tamaños y entidades públicas, que permite la inversión en todos los sectores económicos. En cualquier negocio apoyado, desde la fase de análisis inicial hasta el acompañamiento, el BNDES hace hincapié en tres factores estratégicos a ser llevados en cuenta: la innovación, el desarrollo local y el desarrollo del medio ambiente”. (Fuente: http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES).

            Es de destacar que el BNDES  “fue establecido el 20 de junio de 1952, en virtud de la Ley 1.628, como una agencia gubernamental, con el objetivo de desarrollar y llevar a cabo las políticas nacionales de desarrollo económico. Posteriormente, según la Ley 5.662, del 21 de junio de 1971, el BNDE se convirtió en una empresa estatal de derecho privado, que se tradujo en una mayor flexibilidad para la captación y aplicación de recursos, además de menor interferencia política.”

 “El Banco fue pieza fundamental en la política brasileña de substitución de importaciones en los años 1970, lo que condujo a la formación del más completo parque industrial de América Latina. Se iniciaron las inversiones en segmentos aún incipientes en Brasil, tales como la informática y la microelectrónica”. (Fuente: http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES/historia.html).

            Ese banco ha posibilitado la compra por parte de empresas brasileras de empresas argentinas consideradas otrora como insignias de la industria argentina, por ejemplo, Loma Negra (productora de cemento, básico para la construcción, que a su vez ésta es considerada fundamental en la economía argentina) y Alpargatas.  Pero ello no ha sido por el simple movimiento de capitales, sino que es una finalidad expresa del BNDES: “como inductor del desarrollo, dispone de una línea específica para la internacionalización de empresas brasileñas. El objetivo es estimular la inserción y el fortalecimiento de compañías en el mercado internacional, a través del apoyo a inversiones o proyectos a ser realizados en el exterior.

Además del apoyo financiero a las exportaciones de productos brasileños, el BNDES auxilia en la inserción internacional de las empresas por medio de la identificación de oportunidades y de la orientación a la estructuración de los proyectos de la organización fuera de Brasil”. (Fuente:http://www.bndes.gov.br/SiteBNDES/bndes/bndes_es/Institucional/BNDES_Internacional/internacionalizacion.html).  Suerte para Brasil, que no tuvo (como sí padecimos y padecemos nosotros) publicistas que hayan bregado por desproteger absolutamente a nuestra mano de obra nacional y a nuestra industria.

            No es la primera vez que sucede, en el siglo XIX, fue Irineo Evangelista Da Souza, Barón de Mauá, quien financió la extraordinaria expansión del Imperio del Brasil, aportando capitales para la Batalla de Caseros (3 de febrero de 1852), campaña militar contra la Confederación Argentina gobernada por el Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas y la funesta Guerra de la Triple Alianza (1865-70), deshaciéndose de dos poderosos rivales, Argentina y Paraguay respectivamente, los principales figurones que apoyaron eso fueron Urquiza, Mitre y Sarmiento.

            Diferencias cruciales con la Argentina, Brasil hoy es toda una potencia económica, tiene empresas líderes en el mundo, por ejemplo como la JBS, iniciales de su fundador, José Batista Sobrinho, fundada en 1953, hoy factura 37.000 millones de dólares, es la segunda empresa de alimentos del mundo, “se convirtió en emblema de “conquistador” empresario en los años de Lula, al afianzarse como la mayor empresa de producción y procesamiento de carne del mundo.  Y como gran exportador, ya que sus ventas a 150 destinos representan 15.290 millones de euros…ese ascenso se hizo especialmente a fuerza de múltiples adquisiciones, dentro y fuera del país, con el sostén, a comienzos de la década pasada, de fondos del Banco Nacional del Desarrollo (BNDES), poderoso brazo financiero de Brasilia.” (Suplemento “iEco”, Clarín 15/03/15).

Brasil fortaleció el mercado interno y exporta cada vez mas, nosotros, el mercado interno languidece por la inflación y se exporta cada vez menos, perdiéndose mercados tradicionales.  Vemos cómo Brasil ingresó al “primer mundo”, tan célebre para nosotros, a través del Estado, financiando a sus empresas para que se expandan en todo el mundo (para ellos la “globalización” fue una bendición, y no una maldición, todo depende de qué política se adopta) y no como Argentina que pretendió pertenecer al “primer mundo” desmantelando el Estado y sus empresas nacionales, en suma, DESCAPITALIZÁNDOSE.  Hoy vivimos  sólo una caricatura de industrialización, se celebra que una empresa extranjera “nos haga el favor” de instalarse en el País y darle trabajo a un par de cientos de trabajadores, sin mencionar que esa empresa nos descapitalizará progresivamente, pues podrá remitir todas sus ganancias sin ningún tipo de condicionamiento; si es que se fabrica algo, podrá incluso, ante nuestra impotente mirada, importar lo que quiera para completar y/o complementar el proceso industrial que se tratase; le pagará al trabajador argentino un salario que puede llegar a equivaler, por dar un ejemplo, a la décima o a la centésima parte de la ganancia que se “fuga”, es decir, por cada salario argentino, se podrían estar yendo 10 o 100 salarios para “afuera”, ¿cuál es el beneficio?.  Los acuerdos con China sólo van a empeorar las cosas para nuestra industria, para ejemplo basta mencionar los ferrocarriles adquiridos recientemente, que podrían haber sido fabricados en el País, y así en muchas otras cuestiones es lo mismo, entregarle a extranjeros negocios y empresas que perfectamente podrían realizar argentinos, con un poco de ayuda financiera y compromiso político como hace cualquier país serio que pretende sobrevivir como entidad soberana.

           

 

 

 

 

martes, 31 de marzo de 2015

EL LUCERO 10° ANIVERSARIO (2005 -- MARZO -- 2015)


EL      LUCERO

Pensamiento Nacional

*** 2005 -- 10 ° Aniversario -- 2015***


EL PENSAMIENTO NACIONAL

            La formación de un sólido Pensamiento Nacional es una misión fundamental para lograr la Unión Nacional; no es tan complicada como puede parecer, lo que es seguro que no podría nunca surgir de algún rincón burocrático de un gobierno, pues lo Nacional abarca mucho mas que un gobierno o un partido político.

            La Nación desde sus orígenes se ha identificado con la Fe Católica Apostólica y Romana, lo demuestran los nombres de las primeras ciudades fundadas en nuestro suelo, el fervor religioso de nuestros próceres que ha nutrido espiritualmente la gesta libertadora y ha acompañado a nuestros caudillos en su lucha contra el despotismo extranjerizante (bandera “Religión o Muerte” de Facundo Quiroga), obviamente no puede faltar, porque una Nación tiene alma y a Dios Nuestro Señor se debe encomendar.

            Para tener una idea acerca de la orientación política del Pensamiento Nacional, será imprescindible tomar como referencia a los prohombres de la Patria cuyo legado histórico llega hasta nuestros días y del cual somos sus depositarios.  Ellos son el Gral. Don José de San Martín (Padre de la Patria), el Gral. Manuel Belgrano (creador de la Bandera Nacional), y el Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas (férreo defensor de nuestra Soberanía Nacional), su obra su ejemplo y sus doctrinas que pueden interpretarse a través de sus escritos y correspondencia epistolar, son el basamento del Pensamiento Nacional.

            Para remediar la multitud de males que afligen a nuestra Patria, es imperioso pensar y analizar el País en forma objetiva y subjetiva a la vez; objetiva, pues implica llegar a la solución y/o conclusión mas apropiada a un problema concreto, despojados de atavismos, prejuicios, ideologías, etc, es decir, todo aquello que por vanidad, orgullo o gregarismo impide atacar a las causas de los acuciantes problemas de la realidad nacional de la manera mas eficiente posible; y es subjetiva, pues esa solución antedicha debe ser la mas favorable al Pueblo de la Nación Argentina, incluso por encima del gobierno que circunstancialmente ocupe el poder, o por sobre todo otro grupo de influencia de cualquier clase.

            El Pensamiento Nacional posee matices, pero no significa que por ello no posea unidad ni unicidad, puede comprender una serie de variables, que serán aceptables en tanto y en cuanto se ajusten al objetivo: una Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana.   Como producto del intelecto, abarca todas las realizaciones literarias, periodísticas, artísticas, académicas, técnicas y científicas que cumplan con el objetivo antedicho, y que aporten al desarrollo nacional en concreto.

Contiene los siguientes elementos:

ELEMENTO POLÍTICO:   

Lograr la supervivencia de la Nación Argentina como entidad políticamente soberana frente al orbe.  Tender a la máxima eficiencia en el trazado de las políticas públicas y de estado.

ELEMENTO CULTURAL:

Su función será la conformación de una auténtica CONCIENCIA NACIONAL, es decir, poseer la profunda convicción de defender el interés nacional de modo tal que cada individuo, grupo, empresa, gremio, sindicato, etc, se sienta conminado íntimamente a ser leal a su Patria y a su Bandera.

ELEMENTO SOCIO-ECONÓMICO:

El Estado no puede renunciar a su rol económico, pues la economía es una cuestión muy delicada para abandonarla exclusivamente en manos privadas, mediante la adecuada representación política y económica, corporaciones y sindicatos deberán participar proporcionalmente en el trazado de las políticas que sean de su incumbencia.

ELEMENTO HISTÓRICO:   

Consiste en conocer e interpretar los hechos pasados, puesto que el presente es una consecuencia de aquél, y el futuro, por lo tanto, dependerá de lo que hagamos hoy;  desde nuestro nacimiento a la vida independiente hasta 1852 (caída de Rosas) se forjó la génesis de la identidad argentina, en la persona del gaucho se encarnó el alma nacional, toda su vida, su desgracia y diversión eran auténticamente nacionales.  Luego del acontecimiento histórico señalado, y al “abrírsele” las puertas del poder político a quienes (los unitarios) habían sido derrotados cultural, política y militarmente, se aprecia una paulatina negación del gaucho y todo lo que a él se refería.  Pues esa lucha por la desnacionalización que había comenzado Sarmiento con su “Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas” hace eclosión en las décadas del 60 y 70 del siglo XIX, décadas en las que la Argentina se desangró en la “guerra de policía” ordenada por el presidente Mitre y ejecutada por aquél contra los últimos levantamientos de las montoneras conducidas por Felipe Varela, quien reúne en si mismo la fusión del Federalismo de los caudillos del interior y el Americanismo al enfrentarse a la nefasta guerra de la Triple Alianza (1865-70) contra nuestros hermanos paraguayos.  La agresión al gaucho era la agresión a la Patria, si bien como actor social ya estuvo presente en la guerra de la Independencia, es durante los gobiernos de Rosas (1829-32 y 1835-52) donde el gaucho es el principal protagonista de la historia argentina.  El gaucho como soldado y como general, como estanciero y como peón, como comerciante y como gobernante.  El mismísimo Restaurador Juan Manuel de Rosas reunía en su persona todas esas condiciones antedichas, al atacarlo se atacaba al gaucho; cuando la Patria fue gobernada por el gaucho fue Digna, Próspera y Soberana; al ser usurpado el gobierno por los unitarios extranjerizantes, el gaucho fue perseguido y desalojado de todos los ámbitos en los que podía demostrar su valía, y sólo servía para mandarlo a morir a las guerras absurdas de Mitre o a terminar sus días en los fortines, por eso diría Martín Fierro “el gaucho en esta tierra sólo sirve pa´votar”, y justamente esa situación motivó la sana reacción del genial José Hernández cuando escribió esa lúcida obra.

            La historiografía liberal que dispuso de todos los medios de su época: poder político, prensa y literatura, no pudo sostener su venenosa, mendaz y fraudulenta versión de la vida argentina, muriendo con sus autores; es por ello, el gran aporte del revisionismo histórico, bien entendido, a la IDENTIDAD NACIONAL, hoy ya nadie discute que el gaucho es el arquetipo de la Argentina Tradicional.

ELEMENTO ESTATAL

Este elemento consiste en que se debe institucionalizar el Pensamiento Nacional; el Estado Nacional fue atacado desde los inicios al suprimirse el Cabildo, para comenzar con la malhadada costumbre de copiar instituciones anglosajonas y liberales que sólo traían mas trastornos a estas ya agitadas tierras.  Era en el Cabildo donde “los  habitantes tenían una presencia efectiva; allí estaba toda la comunidad presente ocupando auténtico sitial, desde los vecinos mas ilustres, hasta los delegados de los órganos profesionales.  El CABILDO dio dos cosas fundamentales a nuestra Patria.  En la armonización paciente de intereses contrapuestos, preservó durante casi un cuarto de milenio la Paz Social y el Orden Interno.” (“Nuestro Ser Nacional en peligro”, Federico Ibarguren – Ed. Vieja Guardia – Bs. As. 1987).

Con la “fiebre constitucionalista” de los fanáticos del “cuadernito”, pícaros y agentes foráneos a los que podríamos agrupar como “urquicistas” (por ser el Gral. Urquiza quien inició la tragedia argentina a partir de Caseros en 1852), quienes moldearon la desgracia argentina y echaron los cimientos de problemas muy conocidos por nosotros: estatización de deudas, renuncia de soberanía y miseria abundante, quienes tendrían sucesores que bajo la línea “Mayo-Caseros” perfeccionarían la destrucción de la Argentina, allí donde mas duele.

Sucedió algo similar al Cabildo, con la constitución de 1949, la Argentina de ese entonces poseía como nunca antes, una Constitución que se adaptaba a su identidad (y no al revés), a sus intereses nacionales y a su Pueblo y que constaba con el feliz agregado en la penúltima parte del preámbulo: “…ratificando la irrevocable decisión de constituir una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana…”.

No es casualidad, que en los ejemplos citados, el Cabildo y la Constitución del ´49, hayan sido suprimidos por gobiernos despóticos, agentes al servicio de órdenes foráneas, como Rivadavia en el primer caso (decreto del 23/12/1821) y en el segundo caso, el Gral. Aramburu mediante su decreto del 27/04/1956.

Es por ello que el Pensamiento Nacional debe contribuir a nutrir filosóficamente la estructura representativa del Estado a los fines que sea eficaz para instrumentar la Soberanía Nacional y la prosecución del Bien Común; de la misma manera que el pseudo-principio de “nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del estado” sirvió como directiva para la bochornosa enajenación del Patrimonio Nacional, se le debe oponer el principio LA PATRIA EN TODO, Y TODO EN LA PATRIA.

 

sábado, 28 de febrero de 2015

EL REGIMEN K


EL      LUCERO

Pensamiento Nacional


EL REGIMEN K Y LA DESTRUCCIÓN DEL PAÍS

 
            En estos tiempos turbulentos que atraviesa la Patria se hace evidente  una vez mas que no se aprendió del pasado, por eso todo se repite cíclicamente.  Un gobierno exangüe, en todo sentido, que encarna el peor Régimen político que padeció la Argentina en las últimas décadas, donde los problemas, desgracias y crímenes agotan todos los indicadores y estadísticas, un gobierno que no temió traspasar todos los límites de lo moralmente posible, se encuentra en apuros por la crisis económica que comenzó hace ya varios años y amenaza con empeorar.   El gobierno, ese árbol del que todos HOY hacen leña, pero que hasta AYER regaron con celo y esmero, ya cruje y se desmorona principalmente por causas internas.

            Cabe recordar cómo fue que llegaron los Kirchner al poder en la Argentina.  Allá por el año 2003, como algunos recordarán, Néstor Kirchner iniciaba su campaña presidencial y sus actos proselitistas los realizaba en polideportivos o lugares similares y que sólo podían verse por un canal de cable de noticias, en sus discursos denostaba la década del ´90; su itinerario dio un giro decisivo al recibir el apoyo del entonces presidente Eduardo Duhalde, la elección presidencial se jugó principalmente entre tres candidatos de extracción justicialista, siendo dichas elecciones las primeras “internas abiertas”, ellos fueron Kirchner, Menem y Rodríguez Saá, los dos primeros fueron a ballotage (en virtud que según los arts. 97 y 98 de la Constitución Nacional ninguno obtuvo ni el 45 % de los votos afirmativos válidamente emitidos ni tampoco obtuvieron el 40 % de esos votos y la diferencia mayor de diez puntos porcentuales entre el primero y el segundo) pero el ex presidente Menem se bajó con famosa frase “que Kirchner se quede con el 22% de los votos, yo me quedo con el pueblo”.  Ahora bien, ¿Qué representó el incipiente kirchnerismo en ese entonces?

            El kirchnerismo, o mejor dicho, Néstor Kirchner tomó ciertas “banderas” y/o consignas que, dialéctica y semánticamente contrariaban al fracasado esquema político y económico imperante en la Argentina desde 1989, tornando su discurso un giro o “aire” de izquierda.  Sólo de esa manera pudo acercarse a su contrincante mas inmediato en cantidad de votos (votado ingenuamente por quienes pensaban en volver a la convertibilidad) y forzar a una segunda vuelta.

            En lo que va del período 2003-05 se aprecia una especie de prolongación del gobierno del anterior presidente (Duhalde 2002-03) incluso hasta con los mismos ministros.  Es en las elecciones legislativas del año 2005 que Kirchner se decide a cortar con su mentor político, ganando dichas elecciones al sector político de éste.

            Comienza otra etapa (2005-08) en la que el kirchnerismo pretende mostrar una incipiente identidad propia (el viejo y nunca alcanzado objetivo de convertirse en el “3° movimiento histórico” no alcanzado por el alfonsinismo ni menos el menemismo), comienza echando a algunos ministros “duhaldistas”, ensaya cierta ruptura con el justicialismo (“que se metan la marchita en el c…” diría por esos días uno de los máximos referentes K) hasta que se llega a la crisis del campo del 2008, donde los Kirchner mostraron su real faceta dando zarpazos desesperados a toda caja o fuente de financiamiento que les pueda ser útil, dan la primera conferencia de prensa en 9 años, y ellos en particular, dialogan en tiempo real con la prensa por primera vez desde que asumieron el poder, o sea, 5 años.  Dicha crisis se pone de manifiesto con la Resolución 125 que al haber sido enviada al congreso (que en realidad no hacía falta que se hizo para darle aval político) en la votación en el Senado de la Nación, su presidente (vicepresidente de la Nación) desempató en la votación pronunciándose por la negativa, salvando de ese modo al gobierno de Cristina Kirchner.  Ya nada sería igual, pues la economía no era la de 5 años atrás, los primeros síntomas de la crisis de manifestaban en el aumento de la inflación y la disminución de los famosos “superávits gemelos” (fiscal y comercial).

            Entramos en lo que sería el mini-ciclo 2009-10, que comprendería entre la primer derrota electoral legislativa a manos De Narváez hasta el repentino fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner.  El último tramo, 2010-15, que sólo a modo descriptivo se caracterizó por un aumento de la violencia política, el juzgamiento de ex funcionarios, una inflación galopante, déficit comercial y fiscal, caída de reservas, aumento de la emisión monetaria sin respaldo, recrudecimiento del “voluntarismo político” (relato): sobrepujado con el “mito” de la figura del ex presidente fallecido (incluyéndolo en el juramento de asunción de la presidencia en 2011 (“él”); aumento de la frecuencia de los actos políticos de alto nivel cuyo público sólo son los adictos al Régimen; el uso indiscriminado de la cadena nacional; insulto y difamación contra quienes opinan diferente, etc, etc.

Uno de los hitos que podrían significar el final político del kirchnerato es la muerte del fiscal Nisman, sea cual fuere su circunstancia, ya ha sido cubierta por un manto de sospecha que no tiene vuelta atrás y enrareció en forma innegable el clima político de la Argentina.

            En líneas anteriores calificamos al kirchnerato como el peor régimen político que padeció la Argentina en las últimas décadas, he aquí algunos de sus fundamentos:

*  Luego de la crisis de diciembre de 2001, cuyo lema fue “Que se vayan todos”, el kirchnerato no sólo no hizo nada al respecto (además de pertenecer a la clase política que se le reclamaba un paso al costado), perversamente ingresó al poder criticando la década del ´90, para luego en sus postrimerías tener de entre su elenco favorito de senadores ultra oficialistas al ex presidente de esa denostado período.

*  Socialmente sólo hubo retrocesos, hay mas pobres e indigentes, la desnutrición persiste como en sus peores días, hay mas droga en las calles, violencia generalizada, mayor criminalidad urbana, proliferación de asentamientos en las grandes ciudades del país con el consiguiente aumento de la marginalidad y hacinamiento.

*  En política exterior, las nuevas “relaciones carnales” con China, firmando decenas de acuerdos no publicados, negociando en forma totalmente irresponsable nuestro territorio y nuestros recursos naturales a cambio de un poco de dólares para “tirar hasta diciembre”.

*  Políticamente, el kirchnerato en sus inicios alimentó cierta esperanza en sus seguidores ingenuos de terminar con la opresión de ciertas oligarquías políticas enquistadas en el poder en las provincias, algunas desde 1983, nada de eso hizo, negoció  como viejos socios, la continuidad de éstos en el poder.

*  Históricamente, revolvió las heridas de la guerra padecida por la Argentina en los ´70, en ningún país serio se ha hecho eso, incluso contrasta con la conducta de otros presidentes latinoamericanos, por ejemplo, Dilma Rousseff, presidente de Brasil y José Mujica, presidente de Uruguay, ambos veteranos guerrilleros (no como los Kirchner que nunca combatieron), que no incurrieron en la bajeza del revanchismo vulgar y dolarizado que llevaron adelante los Kirchner en la Argentina, ni mucho menos utilizar ese tema como bomba de humo para tapar problemas de gravedad.

            Han llevado a la Argentina a un estado tal, que sólo Dios sabe adónde conducirá esto, es muy probable que, a ojos de la historia universal, los Kirchner (Néstor y Cristina) ocupen un lugar similar a los Ceaucescu de Rumania, los Duvalier de Haití o Ferdinand e Imelda Marcos de Filipinas, sólo por dar ejemplos.

            La Divina Providencia nos proveerá el Destino que nos merezcamos, estará en nosotros en convertirnos en esclavos o pilas de cadáveres o en dignos vencedores de la eterna lucha que decide el sino de las naciones.

martes, 23 de diciembre de 2014

FEDERALISMO Y AMERICANISMO

EL      LUCERO
Pensamiento Nacional

FELIPE VARELA Y JUAN MANUEL DE ROSAS: FEDERALISMO Y AMERICANISMO

 

            Cierta corriente del revisionismo histórico confrontó a los caudillos riojanos con el Restaurador General Don Juan Manuel de Rosas, las mismas sólo son versiones sesgadas  fundadas en un localismo mal entendido, además de no comprender el contexto histórico en el que se desenvolvieron los acontecimientos.  Ello sucedió con Facundo Quiroga, Angel Vicente “Chacho” Peñaloza, pero especialmente es en Felipe Varela donde se puede apreciar las coincidencias e ideales comunes entre éste y Juan Manuel.  El General Felipe Varela, que puede ser considerado como el último caudillo, de esta zona del país por lo menos, reúne en sí, cualidades de sus predecesores, es decir, el Federalismo, del cual Facundo fue uno de sus máximos referentes junto a Artigas, y luego el Chacho Peñaloza; y el Americanismo, que Varela defendió tanto en sus proclamas como en los campos de batalla.   La tenaz resistencia del interior a la Guerra al Paraguay (Triple Alianza) reconocería en el caudillo nacido en Huaycama su mas férreo enemigo; mientras Don Juan Manuel desde Southampton no ocultaría su adhesión al Paraguay de Solano López como mas adelante veremos.

            La primer Triple Alianza que atacó a la Patria, se gestó en el “pronunciamiento” del General Justo José de Urquiza del 1 de mayo de 1851 incluyó la firma de un Tratado entre las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Uruguay y Brasil, con el solo objetivo de derrocar al Restaurador General Don Juan Manuel de Rosas y estatizando la deuda que por dicho tratado se asumía, lo que desembocaría en la batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) combatiendo el “Ejército Grande” de Urquiza (compuesto por tropas entrerrianas-correntinas,  del Imperio del Brasil - con 3.000 mercenarios europeos a sus órdenes- y uruguayas) contra el Ejército Federal Argentino integrado por valientes y patriotas. 

            Una íntima vinculación existe entre el Pronunciamiento de Urquiza y el Tratado de la Triple Alianza de 1865 (además que da la casualidad que ambos comparten la fecha: el 1 de mayo), y por lo tanto, la segunda de su tipo, pues persiguieron el mismo objetivo y sus actores son los mismos, además de mediar cercanía cronológica.  Detrás de la expansión del Imperio del Brasil encontramos a Ireneo Evangelista de Souza, Barón de Mauá, titular de la casa “Carruthers y Cía.”, que era propiedad del comerciante inglés Richard Carruthers, la misma que a su vez estaba ligada a Rothschild (la misma banca que financió la Revolución Rusa de 1917), posteriormente se fundaría el Banco Mauá con agencias en todo el Imperio y filiales en Nueva York, Londres, Manchester, Montevideo, Rosario y Buenos Aires.  No es posible entender la raíz de esta cuestión si se desconoce la actuación y la decisiva gravitación de este personaje, ya que en sus bolsillos se halla la causa de la hegemonía del Imperio del Brasil en la cuenca del Plata (Argentina, Uruguay y Paraguay), desde Caseros a Cerro Corá, desde 1852 hasta 1870; de más está decir que dicha hegemonía implicó simétricamente la ruina de Argentina, Uruguay y Paraguay, y cuyas consecuencias  se pueden apreciar hasta el día de hoy.   Fue Ireneo de Souza el que contribuyó con el dinero que Pedro II (emperador del Brasil) pagó al General Justo José de Urquiza para que surja en él la “preocupación” y desvelo por una constitución escrita.   Brasil veía en la Confederación Argentina gobernada por el Restaurador Gral. Don Juan Manuel de Rosas su mas peligroso rival en la política sudamericana; en realidad los verdaderos actores que querían destruir a esa Digna y Próspera Argentina era Gran Bretaña ( ENEMIGO eterno de la Nación Argentina), que como no pudo prevalecer por la armas en el Combate de Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845, cuando invadió nuestros ríos interiores junto con Francia  aplicándonos simultáneamente un feroz bloqueo), lo hizo luego, a través de sus esbirros financieros (Rothschild), y utilizando al Imperio del Brasil como vehículo de sus intereses.

            Una vez reducida la Confederación Argentina a un reducto de anarquía, el Imperio y su banquero ocupan de nuevo a sus mas fieles servidores, Justo José de Urquiza y a Bartolomé Mitre.  Esta vez el enemigo era el Paraguay del Mariscal Francisco Solano López, que gobernaba a la única Patria independiente y pujante de estas latitudes.   En efecto intervienen nuevamente el oro inglés, pero acuñado en portugués, para que Urquiza haga sus negocios y Mitre aliste a su Ejército con “voluntarios” traídos con cadenas desde el interior; en ese contexto se producen los levantamientos de las montoneras, conducidas por el Chacho Peñaloza y Felipe Varela, éste último protagonizaría la penúltima batalla (Pozo de Vargas, 10 de abril de 1867) de su cruzada americanista y federal, luego vendría la toma de Salta (octubre de 1867) y su último revés en Pastos Grandes el 12 de enero de 1869.

            Fue lamentable el desencuentro histórico y político entre el Gral. Felipe Varela y el Restaurador Gral. Juan Manuel de Rosas que “no quiso reconocer las segregaciones de las antiguas provincias argentinas, de Montevideo, del Paraguay, de Bolivia” y “tendió a la reconstrucción de la nacionalidad argentina, dentro del molde histórico del Virreynato” (“La época de Rosas”—Ernesto Quesada citado en “Nuestro Ser Nacional en peligro”, Federico Ibarguren), ello demuestra “su empecinamiento por una América latina grande, gigante, inexpugnable.  No la soñó por porteñismo, por vanidad de estanciero rico, sino que la buscó para el bien de todos.  No aceptó el paraguayismo, ni el uruguayismo, ni el bolivianismo….ni tampoco el argentinismo.  Se sintió americano.  Habló en americano.  Soñó con América como unidad, sin privilegios, sin humillaciones.  No quiso derramar sangre, sino que buscó la unión natural de los pueblos.  Si luchó, es porque las fuerzas imperialistas se propusieron la guerra.  No se hacía ilusiones de los frutos conquistados por aquéllos generales especializados en derrotas, por los ideólogos instruidos en el crimen, por los economistas doctorados en la entrega, como para pretender la solidaridad de las provincias maltratadas.” (“Cartas a un joven rosista”, pág. 203, Elías Giménez Vega – Luis Lasserre y Cia. S.A. Editores – Buenos Aires 1970.).  Ahora bien, veamos la Proclama del Quijote de los Andes: “¡Argentinos! El pabellón de mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho, y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y febrinas manos del caudillo Mitre, ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero Bellaco, Tuyuty, Curuzú y Curupayty. Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias, ha sido humillada como una esclava, quedando empeñada en más de cien millones y comprometido su alto nombre a la vez que sus grandes destinos por el bárbaro capricho de aquel mismo porteño, que después de la derrota de Cepeda lagrimeando juró respetarla. 

 Tal es el odio que aquellos fratricidas porteños tienen a los provincianos, que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y asesinados por los aleves puñales de los degolladores de oficio: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazával y otros varios dignos de Mitre.

 ¡Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón, sin conciencia! ¡Cincuenta mil víctimas inmoladas sin causa justificable dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo de contener! 

 ¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la Patria! ¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental! 

 Nuestro programa es la práctica estricta de la constitución jurada, del orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas. 

 ¡Compatriotas nacionalistas! El campo de la lid nos mostrará el enemigo. Allí los invita a recoger los laureles del triunfo o la muerte, vuestro jefe y amigo”. FELIPE VARELA (“La Guerra del Paraguay y las montoneras argentinas”, José Maria Rosa, pág 261—Peña Lillo Editor).

Se puede apreciar como ambos, Rosas y Varela, expresaron el Americanismo, que en realidad es un Federalismo continental como también lo pregonara El Gral. José Gervacio Artigas, llamado también el “Protector de los Pueblos Libres”.  El enfrentamiento entre unitarios y federales, hizo que Varela, también como el Chacho, luchara en la Coalición del Norte (1840-41), una artimaña mas, del unitarismo; organizada por la “Comisión argentina” (unitarios emigrados de Montevideo), financiada por los franceses y liderada por Lavalle, el fusilador de Dorrego.  Seguramente Varela y el Chacho, actuaron de buena fe, su error fue la ingenuidad, ingenuidad que lo haría tropezar nuevamente al primero al esperar que Urquiza se revelase contra Mitre cuando la guerra al Paraguay.  

Tanto Rosas como Solano López eran sinónimo de Soberanía Nacional, fueron combatidos por los mismos, los que pretendían que en vez de Patrias en Sudamérica, haya países desangrados, hundidos en la miseria y aturdidos de utopías.  La afinidad entre ambos queda patentizada en el testamento de Don Juan Manuel, disponiendo el 17 de febrero de 1869: “Su Excelencia el Generalísimo Capitán Gral. Don José de San Martín me honró con la siguiente manda: “La espada que me acompañó en toda la guerra de la independencia será entregada al General Rosas por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de la Patria”.  Y yo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a su Excelencia el Señor gran Mariscal, Presidente de la República del Paraguay y Generalísimo de sus ejércitos, la espada diplomática y militar que me acompañó durante me fue posible sostener esos derechos, por la firmeza y sabiduría con que ha sostenido los derechos de su Patria”. (“Alianza para la muerte”, pág. 95, Vidal Mario – Resistencia, Chaco 2005); es decir, Felipe Varela alzó en armas al interior en contra de la guerra al Mariscal López, y Rosas lo reconoció como digno continuador de la gesta libertadora.

Con eso quedó todo dicho, hubo y HAY una línea LIBERTADORA que es San Martín-Juan Manuel de Rosas-Francisco Solano López, el mismo sable para una misma Causa.  

 

 

 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

1974 -- 40° ANIVERSARIO DE UN HITO: LA INSTALACIÓN DEL GOBIERNO NACIONAL EN LA ANTÁRTIDA ARGENTINA -- 2014

 
EL  LUCERO
 
Pensamiento Nacional
 
 
El 10 de diciembre de 1974 la Señora Presidente de la Nación Doña María Estela Martínez de Perón hizo una demostración de inquebrantable afirmación de decisión y soberanía al instalar por un día en la Base Aérea Vicecomodoro Marambio el Gobierno Nacional.  Este acto es una prueba de la irrenunciable afirmación del derecho antártico sobre 965.314 km2 de superficie continental y 4.159 km2 de superficie insular. 
Expresó la Señora Presidente: “También es mi permanente deseo como Presidente de la Nación y con la presencia de altas autoridades del Gobierno y de las Fuerzas Armadas que me acompañan, dejar nuevo y fehaciente testimonio ante el mundo, de la indoblegable voluntad nacional de ejercer la soberanía sobre el sector antártico, que la República Argentina proclama y reivindica como de su legítima pertenencia, fundamentada en incuestionables derechos”
Mas allá de cualquier opinión que se tenga sobre el gobierno de la Señora María Estela Martínez de Perón, de ese gesto de indudable afirmación soberana nos beneficiaremos como Nación, ya que fue la UNICA Jefe de Estado en pisar la Antártida; y los argentinos debemos comprender de una vez y para siempre que la Patria se prolonga desde la Quiaca hasta el Polo Sur y desde los Andes hasta Grytviken (Islas Georgias).  
            Cabe destacar, que durante el Virreynato del Rio de la Plata, tanto la Antártida argentina como también las islas Malvinas integraban la Gobernación-Intendencia de Buenos Aires; luego de la Revolución de Mayo de 1810, ya durante los gobiernos patrios, el 10 de junio de 1829 el gobierno de Buenos Aires dicta el Decreto de creación de la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas, el cual expresa: “Cuando por la gloriosa revolución de 25 de mayo de 1810 se separaron estas provincias de la dominación de la Metrópoli, la España tenía una posesión material de las Islas Malvinas y de todas las demás que rodean el cabo de Hornos, incluso las que se conoce bajo la denominación de Tierra del Fuego, hallándose justificada aquella posesión por el derecho de primer ocupante, por el consentimiento de las principales potencias marítimas de Europa, y por la adyacencia de estas islas al continente que formaba el Virreinato de Buenos Aires, de cuyo gobierno dependían.  Por esta razón habiendo entrado el Gobierno de la República en la sucesión de todos los derechos que tenía sobre estas provincias la antigua Metrópoli y de que gozaban sus virreyes ha seguido ejerciendo actos de dominio en dichas islas, sus puertos y costas; a pesar de que las circunstancias no han permitido hasta ahora dar a aquella parte del territorio de la República la atención y cuidados que su importancia exige.
Pero siendo necesario no demorar por más tiempo las medidas que puedan poner a cubierto los derechos de la República haciéndole al mismo tiempo gozar de las ventajas que pueden dar los productos de aquellas islas y asegurando la protección debida a su población, el Gobierno ha acordado y decreta:
Artículo 1°: Las islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el mar Atlántico serán regidas por un comandante político y militar nombrado inmediatamente por el Gobierno de la República.
Artículo 2°: La residencia del comandante político y militar será en la isla de la Soledad y en ella se establecerá una batería bajo el pabellón de la República.
Artículo 3°: El comandante político y militar hará observar por la población de dichas islas, las leyes de la República y cuidará en sus costas de la ejecución de los reglamentos sobre pesca de anfibios.
Articulo 4°: Comuníquese y publíquese.
 
Firmado: Martín Rodríguez, Salvador M. del Carril”. (“Las islas Malvinas, Soberanía Argentina – Antecedentes – Gestiones Diplomáticas”, Ezequiel Federico Pereyra – Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires 1969).  Si bien el decreto se refería a las Malvinas y a otras islas del Atlántico Sur, también afianzaba la Soberanía argentina y su efectiva ocupación en la zona austral y polar, por pertenecer dichas islas y la Antártida a la misma área geopolítica.
Mediante ley  23.775/90, el otrora Territorio Nacional se convirtió en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e islas del Atlántico Sur, la provincia mas importante, y mas estratégica, y también, la mas despoblada del País.